Otoño de puentes.

Este otoño disfrutaremos de numerosos puentes que propiciarán numerosos desplazamientos a lo largo de nuestras carreteras.

Se hace especialmente importante la preparación de nuestros desplazamientos para evitar sustos y disgustos evitables.

Vehículo:

Revisa los niveles: líquido refrigerante, líquido de frenos, aceite motor, líquido lavaparabrisas y, en su caso, líquido de dirección asistida.
Comprueba el estado de las escobillas del limpiaparabrisas, la limpieza de los dispositivos de alumbrado y señalización óptica así como su fucionamiento.
También es importante comprobar la documentación del vehículo para evitar sanciones «dolorosas» (ITV en vigor, permiso de circulación y recibo del seguro al corriente de pago). También es importante llevar un parte amistoso de accidentes.
Atención especial requieren los neumáticos: comprobar el estado (dibujo, grietas, deformidades, desgaste irregular,…) y la presión de aire (incluido el de repuesto) siempre en frío y manteniendo los valores recomendados por el fabricante.

Conductor:

Es importante descansar convenientemente (evitar la fatiga antes de la realización del viaje), cuidar nuestra alimentación (comidas frugales e ingesta de líquidos suficiente) y llevar la indumentaria adecuada (evitar ropa ajustada e incómoda y utilizar una calzado adecuado para la conducción -suela fina y poco tacón).
Cuidar la colocación del equipaje; procurar su colocación íntegramente en el maletero, evitando objetos sueltos en el habitáculo y otros que nos puedan dificultar la visión y/o la libertad de movimientos.
Igualmente, utilizar siempre el cinturón de seguridad, tanto por el conductor como por el resto de ocupantes y, en el caso de los niños, asegurarnos que llevan correctamente colocados los sistemas de retención infantil adecuados a su peso y estatura.
No olvidar la colocación adecuada de los reposacabezas, ya que de ello dependerán posibles lesiones cervicales incluso con accidentes menores.
Mantener una temperatura adecuada dentro del habitáculo con un ambiente más bien «fresco» para reducir el riesgo de somnolencia y favorecer la concentración del conductor.
Por supuesto eliminar la ingesta de alcohol (incluso la víspera del desplazamiento) y considerar las consecuencias sobre la conducción de fármacos y medicamentos en caso de su consumo por prescripción médica o enfermedad.

Conducción:

Mantener nuestra atención y concentración en la conducción.
Para los conductores expertos el principal factor de riesgo es el exceso de confianza, por lo tanto, es importante no infravalorar las acciones básicas de la conducción: observación, señalización y acción adecuada.
Mantener la distancia de seguridad con el vehículo precedente, respetar los límites de velocidad, ocupar el carril adecuado sin entorpecer el tráfico, ser respetuoso y solidario con el resto de conductores (todos cometemos errores, no somos perfectos) y realizar descansos suficientes para evitar la fatiga y la somnolencia.

Ahora sólo queda desear

 

 

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