«Disculpe, me ha caído un reno del cielo en el parabrisas del coche»

Cuando trabajas en una empresa de alquiler de vehículos tienes claro que cualquier cosa puede ocurrir. Cuando suena el teléfono, nunca sabes a qué vas a enfrentarse pero, como todo en la vida, es mejor tomárselo con humor. Tampoco sabes qué tipo de conductor se pondrá al volante o en qué estado llegará el vehículo alquilado al parking una vez sea devuelto.

La empresa de alquiler de vehículos Sixt ha querido hacer balance del año y contar los casos más llamativos que se han encontrado en una encuesta realizada a sus distintas sucursales.

Uno de los casos más llamativos es la llamada de un cliente advirtiendo de que le había caído un reno del cielo y había aterrizado sobre su parabrisas, la explicación no resultó tan compleja, el conductor estaba circulando en una zona montañosa y el animal seguramente resbaló con tan mala suerte que fue a parar al coche, que quedó bastante destrozado.

En otra ocasión unos japoneses se las idearon para meter el coche en un estanque de barro y cubrirlo totalmente de lodo. Otro cliente, advirtió que el mechero del coche no funcionaba y tomó la decisión de llevarlo al taller de un amigo. Tras salir del taller, lo único que funcionaba era el propio mechero.

Pero el tema anécdotas no acaba aquí. A todos nos ha pasado alguna vez que debido a las prisas, hemos olvidado alguna de nuestras pertenencias en algún lugar.

El pasado año la empresa Europcar, emitió un informe sobre objetos «olvidados» en sus vehículos. Lo más normal sería olvidar teléfonos móviles, carteras, cámaras de fotos, maletas o gafas de sol, de ahí que el «Ranking de objetos curiosos olvidados» no deje de sorprendernos.

El «ranking» está encabezado por unas cenizas olvidadas, tras una mudanza, y por una lápida recién fabricada que nunca llegó a reclamarse, y suponemos que tampoco a estrenarse. También destaca el empleado que encontró un caniche sollozando tras ser «abandonado» por su dueño. El dueño volvió a por su mascota en cuanto se percató del olvido.

En otro nivel de nivel de «objetos olvidados» se encuentran una dentadura postiza, ropa interior o un completo set de juegos eróticos, un anillo de pedida o el ramo de una novia, tras lo que debería haber sido uno de los días más importantes de su vida.

Según fuentes de Europcar, tan solo un 5% de estos objetos son reclamados por los clientes y tras el hallazgo, suele ser la compañía la que contacta con los dueños.

DAVID BRAVO CORRALES

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