CONSEJOS LÍNEA DIRECTA: LA LLUVIA, INCÓMODO COMPAÑERO DE VIAJE CON EL QUE HAY QUE TENER MUCHAS PRECAUCIONES

 

conduccion sobre mojadoEn esta época del año uno de los compañeros habituales de viaje, casi siempre incómodo, es la lluvia, con la que hay que tener una serie de precauciones para evitar disgustos que den al traste con nuestras ansias de viajar y vivir aventuras.
La primera gran precaución que se debe tener antes de salir a la carretera es revisar nuestra moto para que todo esté en condiciones, pero en particular los neumáticos y el sistema de frenos.
La profundidad del dibujo de nuestros neumáticos debe ser …

                           … suficiente para evitar el tan temido «aquaplaning», que nos puede propinar no pocos sustos en zonas donde el drenaje del asfalto no sea suficiente y se formen pequeños charcos que pueden ser peligrosos al paso de nuestras motos.
Además de disponer de un buen dibujo en los neumáticos de nuestra  moto, que en caso contrario debieran ser sustituidos, habrá que tener muy en cuenta la presión de los mismos, fundamental para lograr el mejor rendimiento de nuestro vehículo en todo momento.
Igual de importante será nuestro equipamiento, pues de ello dependerá en gran medida nuestra comodidad a lo largo de todo el trayecto ya que rodar con el cuerpo, las manos o los pies mojados puede convertir nuestro viaje en un calvario y en este aspecto es mejor no escatimar recursos a la hora conseguir unos buenos guantes, botas, chaqueta y pantalones que hagan lo más plácido posible nuestro camino.
En otras ocasiones nos hemos referido a la conducción en mojado, pero sobre todo al centrarla en un uso cotidiano en núcleos urbanos, por ello que en esta ocasión profundicemos más en las normas básicas para pilotar la moto en carretera y en grandes desplazamientos.


Una vez que hemos revisado el hendido del dibujo de los neumáticos y su presión, otro aspecto importante a tener en cuenta es el sistema de frenos, que debemos revisar para que dispongamos de suficiente superficie de frenada en todas las pastilla y en caso negativo sustituirlas.
Es importante comprobar que, en el supuesto de disponer de sistema ABS o sistema integral de frenada, estos funcionen apropiadamente.
Otro aspecto a tener en cuenta es la buena disposición del equipaje y de las maletas, para evitar que un inesperado patinazo nos desequilibre y, como consecuencia de ello, nos haga rodar por los suelos.
Una vez en carretera es importante saber que del tacto que empleemos en nuestra frenada dependerá en gran medida nuestra tranquilidad para detener la moto, por lo que es bueno «tantear» los frenos cuando estemos «de lleno» en nuestro recorrido.
Además de incrementar la distancia con respecto al resto de vehículos será muy bueno no forzar la frenada en ningún momento y repartir mucho más la frenada, dando especial relevancia a la frenada posterior, que en el supuesto de hacernos perder adherencia nos permitirá controlar mucho mejor  nuestro vehículo poniendo en práctica lo que sería una especie de «contra manillar».
En condiciones normales el freno trasero apenas se usa pues son los discos delanteros, habitualmente dos, los que tienen la responsabilidad de detener la moto y el trasero es apenas un apoyo a la frenada, pero en condiciones de lluvia esa tendencia se invierte.
Es cierto que se debe continuar usando el freno delantero,  pero con menor presión y determinación, al trasladar mucha de esa responsabilidad al freno trasero, si bien será importante conocer muy bien el tacto del mismo para evitar el bloqueo de la rueda.
Otro de los aspectos importantes a tener en cuenta es la trayectoria de la moto, la trazada, que deberemos suavizar para aprovechar la parte más profunda de nuestros neumáticos sin llegar a los bordes de los mismos, lo cual implica que la forma de conducir la moto y de afrontar las curvas sea más abierta, sin ajustarnos a márgenes de la trayectoria para tener siempre la más amplia escapatoria.
En función del lado hacia el que vaya la curva nos intentaremos ajustar a su interior pero dejando siempre un margen de seguridad, que puede ser de alrededor de un metro, para evitar que cualquier despiste o inconveniente nos haga pisar la línea blanca, lo que podría darnos algún que otro susto.
Esas, las líneas blancas, son otro de los grandes enemigos de la conducción en lluvia, pues el compuesto de la pintura hace muy deslizante esos puntos y es importante tener especial cuidado.
En resumen, cuando la lluvia nos acompañe durante nuestro trayecto lo mejor será extremar las precauciones, aumentar la distancia de seguridad y emplear con mucha mayor suavidad el sistema de frenado de nuestro vehículo, que debe estar en las mejores condiciones posibles para garantizarnos un trayecto tranquilo y seguro.

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